domingo, 5 de agosto de 2012

CAPÍTULO 2. "Lo imposible se hace posible con Àlex Monner y Mikel Iglesias."




-Maria, ¿empiezas tú?-me preguntó Laia-
-Está bien.

Los bolos siempre se nos han dado bien, desde pequeñas hemos jugado, por diversión, nada más. Muchas veces hemos apostado, que si pintauñas, que si entradas de cine.. Creo que hemos apostado por la mayoría de cosas. Pero siempre habrá una cosa por la que no se nos ocurriría apostar, o mejor dicho, nunca perderemos la amistad porque nos guste el mismo chico, todavía no se ha dado el caso, pero sé que si se presenta, nosotras no tendremos problemas.

Jugamos hasta que se nos acabó la partida, ya era hora de irnos a casa, pues no teníamos nada mejor que hacer. Nos pusimos nuestros zapatos, se los devolvimos al hombre mayor que estaba en el puesto y salimos, justo después de pasar al lado de dos rubias tontas que creo que iban a nuestro insti, pero no lo tenía muy claro. Miré hacia atrás justo antes de abrir la puerta, pensé que se me había caído algo, pero no fue así y me choqué, otra vez como por la mañana.

-Lo siento mucho creía que se me había.-le miré, me interrumpí, era el subnormal de Monner- Ah, eres tú, entonces no siento nada.-le dediqué una mirada de asco-
-Tranquila preciosa, estoy bien, ¿lo estás tú?-me sonrió-
-¿Habéis venido a jugar?-le dije a mi hermano, el cual estaba a su lado-
-Sí, con dos rubias que están-hizo un gesto con las manos queriendo decir que estaban buenísimas-.
-Creo que nos hemos encontrado con vuestras rubias ahí dentro.-dijo Laia sonriendo con desgana-
-Pues no las haremos esperar.-sonrió de la misma manera Mikel-
-Nos vemos en casa.-dije-
-Está bien, hasta luego hermanita. Adiós ángel.-dijo refiriéndose a Laia-
-Adiós preciosas.-dijo Monner-

Cuando nos alejamos lo bastante de la bolera, cambié el tema de conversación rotundamente.

-¿Te gusta mi hermano?-dije, y Laia se tuvo que tomar unos segundos para asimilar la pregunta, pero no contestó- Venga, va, puedes decírmelo, tú también le gustas a él.
-¿Qué? ¿Cómo lo sabes?
-Se nota, no hay que ser demasiado lista como para saberlo.
-A ver, no es que me guste, porque no me gusta como es, rompiendo corazones y tal, aunque debo decir en su defensa que esa pija se lo merecía.-dijo al respecto de lo de esta mañana-
-¿Mañana te quedas a dormir a mi casa?-dije-
-¿Qué?
-Ya me has oído, ¿te quedas?
-Pero.. tu hermano.. Qué vergüenza
-¿Quieres que se lo ligue otra?
-¿Qué?-dijo Laia sin entender-
-Pues que si a ti te gusta, ya es hora de que cambie, sé que tú a él le gustas, le conozco a la perfección, y sé que le encantas, pero ya sabes como son los chicos que tienen su tapadera de chulitos de no me gusta ninguna tía, no me pillo por nadie.
-¿En serio estarías dispuesta a ayudarme?
-Yo no tengo ni que ayudarte, tú sola puedes, pero supongo que hay que ablandar el terreno, y puede que no sea fácil, pero le haremos cambiar.
-Eso es, porque yo no quiero un chulo-playas que viene conmigo un día y al día siguiente se va con otra, yo lo quiero para siempre. Una relación.
-Pues manos a la obra, le encandilarás de tal manera que cuando ya esté enamorado de ti no lo verá, y justo cuando crea que se va a ir con otra porque se ha cansado de ti, no podrá, porque se habrá enamorado tanto que no te podrá dejar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario